jueves, 22 de diciembre de 2016

TERCIARIA DE LOS HERALDOS DEL EVANGELIO

Han transcurrido muchos años desde que conocí a los Heraldos del Evangelio un 7 de octubre de 1998, con ocasión de la inauguración del monumento a la Santísima Virgen en el madrileño Parque del Oeste. Largos años en los que los Heraldos eran una realidad que se manifestaba cada vez que recibía en mi casa alguna muestra de su bonito material de difusión o asistiendo a alguna celebración religiosa en la que tenía ocasión de estar presente. Y ese conocimiento se hizo más profundo por la decisión de comenzar a participar en la devoción del primer sábado de mes que ellos saben organizar tan exquisitamente en la madrileña Colegiata de San Isidro.
 
Esta es la razón por la cual, creo firmemente que acercarme a la Santísima Virgen no ha hecho más que aportarme bendiciones en los últimos tiempos, entre ellas asistir a las reuniones semanales de preparación para mi Consagración a Jesús por María, que formulé el pasado mes de mayo, hasta llegar al pasado sábado día 17 de diciembre, en que me he sentido inmensamente honrada al serme impuesta la Capa de Terciaria de los Heraldos del Evangelio.

Capas de Terciarios
Foto: Don Eric Fco. Salas
 
 
¿Cómo se cumple este proceso? Por bendición de la Virgen María y porque Dios, en Su infinita sabiduría nos va marcando la ruta a seguir y tiene sus planes para cada uno de nosotros. Además, porque conocer a los Heraldos es primordial para comprender todos los aspectos de nuestra fe católica, crecer en amor a María Santísima, sentir un afán desmedido por honrarla a Ella y desear mejorar en todos los aspectos de nuestra vida y nuestra fe...Y porque me siento plenamente identificada con la espiritualidad y el carisma de los Heraldos.


La espiritualidad de los Heraldos del Evangelio se fundamenta en tres pilares que aparecen reflejados en su escudo: la Santísima Virgen, la Sagrada Eucaristía y el Romano Pontífice.
 
La Sagrada Eucaristía nos aporta las fuerzas necesarias para caminar rumbo a la perfección de la caridad y para dar testimonio del Evangelio.

- La Santísima Virgen, nuestra Madre y Señora, es el mejor camino para conducirnos hasta Cristo, por ello nos consagramos como esclavos de amor a Jesús por medio de María, siguiendo el método de San Luis Mª Grignion de Montfort.

- Siendo fieles al Papa, manifestamos nuestro amor por la Iglesia Católica.
 
Los Terciarios o cooperadores deseamos adaptar nuestras vidas a dicha espiritualidad, sin perjuicio de nuestros deberes de estado, dando testimonio de la belleza, del esplendor de la verdad y de la virtud, que conforman el carisma de la Orden. Todo ello, no debe ser considerado como una vida extraordinaria fuera del alcance del común de los mortales, pues los caminos de la santidad son múltiples y adecuados a la vocación de cada uno.
 
Con este firme propósito, el pasado sábado, día 17 de diciembre de 2016, llegué por primera vez a la casa de los Heraldos situada en la localidad toledana de Camarenilla para formular mi compromiso y convertirme en Terciaria. Entrar por primera vez en su capilla me produjo una sensación celestial por su belleza, colorido y luminosidad. Su estética está claramente inspirada en la Sainte Chapelle de París, y fue el marco en el que se celebró la Santa Misa y la imposición de las capas a los nuevos Terciarios.
 
Foto: María Luz
 
Foto: María Luz
 
Foto: María Luz
 
La bellísima ceremonia, exquisitamente organizada, como es propio de los Heraldos, se desarrolló en el transcurso de la Santa Misa, celebrada por el Rvdo. D. José Francisco, y concelebrada por el Rvdo. D. Pedro Paulo y el Padre César. La homilía pronunciada por el Rvdo. D. José Francisco fue una clara exposición sobre el significado que encierra el ser Terciario, siendo especialmente significativo para mí, el recuerdo de mi Consagración a Jesús por María, formulada el pasado mes de mayo, como el primer peldaño en el ascenso hacia el Cielo, bajo la protección de María Santísima. Finalizada la homilía, nos fue impuesta la capa y procedimos a la firma del compromiso adquirido, dando un paso más hacia nuestro destino celestial.
 
Foto: Don Eric Fco. Salas
 
Celebración de la Santa Misa.
Foto: Don Eric Fco. Salas

El Rvdo. D. José Francisco pronunciando su homilía.
Foto: Don Eric Fco. Salas

Tiempo de Adviento...Tiempo de esperanza.
Foto: Don Eric Fco. Salas
 

Foto: Don Eric Fco. Salas
 
Foto: María Luz
 
La capa es un reflejo del carisma de los Heraldos. De color blanco, lleva la Cruz de Santiago en la parte frontal, estilizada para adaptarse al carisma, y rematada en flores de lis (1). Así mismo, en la capa se luce el escudo de los Heraldos, anteriormente descrito, junto al símbolo del Papado (2).
 
Tras la ceremonia y las correspondientes fotografías de recuerdo, tuvimos tiempo para los abrazos y las felicitaciones en un clima de gran alegría, seguido de la comida en el refectorio con la que fuimos agasajados todos los presentes, poniendo punto final a una celebración inolvidable para cada uno de nosotros.
 
Fotos: María Luz


 
 
 
 
 
 
        




Para concluir este escrito, sólo puedo añadir que, sintiéndome inmensamente honrada portando la capa de Terciaria, pido el auxilio de la  Santísima Virgen para ser digna portadora de la misma y estar a la altura en este camino en que tanto me queda por aprender, con el mayor deseo de luchar en la restauración de todo lo bueno, bello y verdadero, colaborando en la instauración del Reinado de la Santísima Virgen.
Praesto sum


"¡Dulce Virgen María, mi augusta soberana,
mi amable Señora,
mi bondadosísima y amantísima Madre,
Dulce Virgen María!
Yo he puesto en Vos toda mi confianza y no seré confundida".
Foto: María Luz 
 
  AGRADECIMIENTO:
 
Mi profundo reconocimiento, respeto y admiración a todos los Heraldos por su encomiable labor evangelizadora, ganando almas para Dios, y mi sincero agradecimiento por las finas atenciones que a todos nos dispensaron el pasado sábado en su hermosa y santa casa de Camarenilla, haciendo que fuese una jornada inolvidable.  A todos y cada uno gracias por su gentileza y cordial acogida.
 
Muchas gracias a Don Eric Fco. Salas por cederme amablemente sus excelentes fotografías.
 
¡Qué la Santísima Virgen les colme a todos de Sus bendiciones!
 
¡SALVE MARIA!
 
 
 
NOTAS:
(1) La flor de lis simboliza pureza y reinado cristiano. La cruz de Santiago aparece rematada con tres flores de lis simbolizando el honor sin mancha.
(2) El símbolo del Papado viene representado por la tiara papal bajo la cual aparecen cruzadas las llaves del Reino de los Cielos confiadas a San Pedro, en oro y plata simbolizando el poder de atar y desatar.

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